¿Qué es una rotura del ligamento cruzado?
El ligamento cruzado es un ligamento de la articulación de la rodilla que une los huesos de la tibia y el fémur. Estabiliza la articulación e impide que la tibia se deslice hacia delante. Una rotura del ligamento cruzado significa que el ligamento se ha roto total o parcialmente.
¿Cómo se produce una rotura del ligamento cruzado?
La rotura del ligamento cruzado puede deberse a varios factores. Por ejemplo:
- Un accidente repentino, como una caída, un salto o una colisión.
- Una sobrecarga crónica, que provoca un debilitamiento y una degeneración del ligamento
- Debido a una malalineación congénita o a una enfermedad de la articulación de la rodilla que provoca un aumento de la tensión sobre el ligamento.
¿Cómo se diagnostica una rotura del ligamento cruzado?
Si sospecha que su perro tiene una rotura del ligamento cruzado, debe llevarlo al veterinario lo antes posible. El veterinario examinará la articulación de la rodilla de su perro y buscará signos de dolor, hinchazón e inestabilidad. También realizará varias pruebas para evaluar la movilidad y el funcionamiento de la articulación. Por ejemplo
- La prueba del cajón: El veterinario sujetará el fémur e intentará empujar la tibia hacia delante. Si la tibia se puede mover con facilidad, esto indica una rotura del ligamento cruzado.
- La prueba de compresión tibial: El veterinario flexiona la articulación de la rodilla de su perro y presiona la tibia. Si la tibia se desliza hacia delante, esto indica una rotura del ligamento cruzado.
Para confirmar el diagnóstico y evaluar el alcance de la lesión, el veterinario también puede realizar una radiografía o una ecografía de la articulación de la rodilla.
¿Cómo se trata la rotura del ligamento cruzado?
El tratamiento de una rotura del ligamento cruzado depende de varios factores, como la edad, el peso, el nivel de actividad y el estado de salud del perro. Existen dos opciones principales: tratamiento conservador o quirúrgico.
Tratamiento conservador
El tratamiento conservador significa que su perro no necesitará cirugía. En su lugar, se le tratará con medicación para el dolor y la inflamación y tendrá que tomárselo con calma. Esto significa que sólo podrá dar paseos cortos con correa y no podrá subir ni saltar escaleras. Su perro también puede llevar una férula o un aparato ortopédico para sujetar la articulación de la rodilla.
El tratamiento conservador puede ser suficiente para que algunos perros se recuperen de una rotura del ligamento cruzado. Sin embargo, existe el riesgo de que la articulación de la rodilla permanezca inestable y se desarrolle artrosis. Por lo tanto, esta opción es más adecuada para perros pequeños, ligeros o de edad avanzada.
Tratamiento quirúrgico
El tratamiento quirúrgico significa que su perro necesitará una operación para estabilizar la articulación de la rodilla. Existen varios métodos quirúrgicos que pueden utilizarse según el caso. Por ejemplo
- Estabilización extracapsular: el veterinario coloca un ligamento artificial alrededor de la articulación de la rodilla para sustituir al ligamento cruzado roto.
- Realineación de la meseta tibial: el veterinario modifica la forma de la meseta tibial para reducir la carga sobre la articulación de la rodilla.
- Nivelación de la meseta tibial: el veterinario cambia la inclinación de la meseta tibial para reducir la carga sobre la articulación de la rodilla.
El tratamiento quirúrgico puede aumentar las posibilidades de recuperación del perro y reducir el riesgo de artrosis. Sin embargo, esta opción es más cara, más arriesgada y requiere un tiempo de recuperación más largo. Por lo tanto, esta opción es más adecuada para perros grandes, pesados o activos.
¿Cómo puede ayudar a su perro a recuperarse?
Tanto si su perro recibe un tratamiento conservador como quirúrgico, usted puede ayudarle a recuperarse más rápido y mejor. He aquí algunos consejos que puede seguir:
- Siga las instrucciones de su veterinario respecto a la medicación de su perro, el cuidado de la herida y los cuidados posteriores.
- Cumpla el programa de reposo prescrito a su perro y evite sobreesfuerzos o estrés.
- Controle regularmente el peso de su perro y aliméntelo con una dieta equilibrada y sana.
- Apoye la fisioterapia de su perro con masajes suaves, ejercicios de estiramiento y movimientos pasivos de la articulación de la rodilla.
- Fomente la estimulación mental de su perro con juguetes, mordedores y sesiones cortas de adiestramiento.