Cataratas (Catarata)
La catarata es una opacidad del cristalino que impide que la luz llegue a la retina. Esto deteriora la visión del perro. La catarata puede ser congénita o desarrollarse con el tiempo, por ejemplo, debido a la diabetes o al envejecimiento.
Síntomas
- Decoloración azul-blanca del cristalino
- Dificultades en la orientación
- Cambios de comportamiento debido a la disminución de la visión
Tratamiento
La catarata no se puede tratar con medicamentos. La única forma de mejorar la visión es mediante una operación en la que el cristalino opaco se reemplaza por una lente artificial. Sin embargo, esto no siempre es posible o recomendable, dependiendo del estado del perro y de la retina.
Glaucoma (Glaucoma)
El glaucoma es un aumento de la presión intraocular que daña el nervio óptico y puede conducir a la ceguera. El glaucoma puede ser causado por un drenaje inadecuado del humor acuoso en el ojo o por un tumor o inflamación.
Síntomas
- Ojos enrojecidos
- Pupila dilatada
- Sensibilidad a la luz
- Dolor en el ojo
- Aumento del tamaño del globo ocular
Tratamiento
El glaucoma requiere tratamiento rápido para evitar daños permanentes en el nervio óptico. El tratamiento incluye medicamentos que reducen la presión intraocular o una cirugía para mejorar el drenaje del humor acuoso o eliminar el tumor.
Conjuntivitis (Conjuntivitis)
La conjuntivitis es una irritación o infección de la conjuntiva, que cubre el ojo. Puede ser causada por corrientes de aire, cuerpos extraños, alergias o bacterias. La conjuntivitis suele ser inofensiva, pero es incómoda para el perro.
Síntomas
- Parpadeo excesivo o cierre del ojo
- Lágrimas abundantes o secreción purulenta
- Ojos rojos
- Picazón
- Prolapso de la membrana nictitante (el tercer párpado es visible)
Tratamiento
La conjuntivitis se trata según la causa con gotas o ungüentos oculares que tienen efectos antiinflamatorios, antibacterianos o antialérgicos. A veces también se necesitan medicamentos sistémicos como antibióticos.
Otras enfermedades oculares en perros
Además de las mencionadas, hay otras enfermedades oculares en perros que son menos comunes o menos conocidas. Incluyen:
- Atrofia progresiva de la retina: una degeneración hereditaria de la retina que conduce a la ceguera progresiva.
- Uveítis: una inflamación del interior del ojo que puede tener diversas causas y a menudo se acompaña de dolor y enrojecimiento.
- Tumores oculares: crecimientos benignos o malignos en el ojo o en los párpados que pueden afectar la visión o sangrar.
- Entropión: una malformación del párpado que hace que se enrolle hacia adentro, causando fricción de las pestañas sobre la córnea.
- Ectropión: una malformación del párpado que hace que se enrolle hacia afuera, llevando a la sequedad de la córnea.
¿Cómo puedo reconocer una enfermedad ocular en mi perro?
Si observas uno o más de los siguientes signos en tu perro, debes llevarlo al veterinario para descartar o tratar una enfermedad ocular:
- Cambio en el color o la forma de los ojos
- Cambio en el tamaño o la reacción de las pupilas
- Cambio en la visión o la orientación
- Cambio en la apariencia o cantidad de la secreción ocular
- Cambio en el comportamiento o el ánimo del perro
¿Cómo puedo promover la salud ocular de mi perro?
Para fomentar la salud ocular de tu perro, puedes tomar algunas medidas sencillas, como por ejemplo:
- Revisar regularmente los ojos de tu perro en busca de anomalías y limpiarlos suavemente con un paño húmedo cuando sea necesario.
- Mantener corto el pelo alrededor de los ojos de tu perro para evitar irritaciones.
- Proteger a tu perro de corrientes de aire, polvo, humo o objetos afilados que puedan irritar sus ojos.
- Asegurarte de que tu perro esté desparasitado y vacunado regularmente para prevenir infecciones.
- Alimentar a tu perro de manera equilibrada y asegurarte de que tenga suficiente agua para apoyar su salud general.