¿Qué son los rábanos?
Los rábanos pertenecen a la familia de las crucíferas, a la que también pertenecen el brécol, la col y la mostaza. Contienen mucho aceite de mostaza, responsable de su sabor típico. También tienen un alto contenido en agua, alrededor del 94%, por lo que son muy bajos en calorías.
Los rábanos son una buena fuente de vitamina C, ácido fólico, potasio, calcio y hierro. Tienen un efecto digestivo, diurético y antibacteriano. También pueden ayudar a limpiar los dientes, ya que eliminan la placa al masticarlos.
¿Por qué son buenos los rábanos para los perros?
Los rábanos pueden ser muy beneficiosos para los perros si se administran en pequeñas cantidades. He aquí algunos de ellos:
- Aportan nutrientes importantes para el sistema inmunitario, los huesos y la sangre.
- Estimulan el metabolismo y ayudan a controlar el peso.
- Favorecen la digestión y ayudan con el estreñimiento o la flatulencia.
- Protegen contra las infecciones gracias a su efecto antibacteriano.
- Limpian los dientes gracias a su textura abrasiva.
¿Cómo debe dosificar los rábanos para perros?
Los rábanos son saludables para los perros, pero no en grandes cantidades. El aceite de mostaza puede ser demasiado picante y causar irritación estomacal o diarrea. Además, algunos perros pueden ser alérgicos a los rábanos o simplemente no gustarles.
La dosis recomendada de rábanos para perros es de 1 cucharadita por cada 5 kg de peso corporal al día. Los rábanos pueden darse crudos o cocidos, pero sin sal ni especias.
Lo mejor es cortarlos en trozos pequeños o rallarlos finamente. También puede mezclarlos con otras verduras o dárselos como golosina entre comidas.
No obstante, preste siempre atención a cómo reacciona su perro a los rábanos. Si muestra signos de intolerancia, como vómitos, diarrea o picores, debe dejar de dárselos.