¿Qué es el Aspergillus fumigatus?
El Aspergillus fumigatus es un tipo de moho que pertenece al género Aspergillus. Estos hongos son ubicuos, es decir, se encuentran en todas partes en el medio ambiente. Pueden colonizar y multiplicarse en diversos sustratos, como plantas, madera, tierra o alimentos. Forman esporas que se propagan por el aire y pueden ser inhaladas.
Aspergillus fumigatus suele ser inofensivo para las personas y los animales, a menos que tengan el sistema inmunitario debilitado o hayan sufrido daños en las vías respiratorias. En ese caso, el hongo puede causar una enfermedad infecciosa denominada aspergilosis.
¿Cómo puede infectar el Aspergillus fumigatus a los perros?
Los perros pueden ingerir Aspergillus fumigatus inhalando las esporas del hongo o entrando en contacto con él a través de heridas. La forma más común de infección es la aspergilosis nasal, que afecta a la cavidad nasal y los senos paranasales. Se da sobre todo en perros a los que les gusta escarbar en mantillo de hojas o tierra húmeda o que viven en ambientes polvorientos.
La aspergilosis nasal puede ser crónica o aguda. La forma crónica suele limitarse a una o ambas fosas nasales y provoca la inflamación de la mucosa nasal y el hueso. La forma aguda es más rara y agresiva y puede extenderse al cerebro o a otros órganos.
Otra forma de infección es la aspergilosis diseminada, que no se limita a la zona nasal. Es más frecuente en los pastores alemanes y puede afectar a varios órganos, como los pulmones, los huesos, los riñones o el SNC. La aspergilosis diseminada es difícil de diagnosticar y tratar y tiene mal pronóstico.
¿Cuáles son los síntomas de un perro con Aspergillus fumigatus?
Los síntomas de la aspergilosis dependen de la forma y extensión de la infección. La aspergilosis nasal suele presentarse con los siguientes signos:
- Secreción nasal mucopurulenta crónica (amarillo verdosa o sanguinolenta)
- Estornudos
- Dolor nasal
- Sensibilidad al tacto en la cara o la nariz
- Despigmentación o ulceración de las fosas nasales
- Pérdida de apetito
- Pérdida de peso
La aspergilosis diseminada se manifiesta con síntomas inespecíficos como
- Fiebre
- vómitos
- dolor
- cojera
- Inflamación de los ganglios linfáticos
- Déficits neuronales
¿Cómo se trata el Aspergillus fumigatus en perros?
El tratamiento de la aspergilosis requiere la atención profesional de un veterinario. Existen varias opciones de tratamiento, dependiendo de la forma y la gravedad de la infección.
La administración oral de antifúngicos como el itraconazol es un tratamiento de primera línea para la aspergilosis nasal o diseminada. Estos fármacos inhiben el crecimiento del hongo en el organismo, pero deben administrarse durante varias semanas o meses.
Otra opción para la aspergilosis nasal es la aplicación tópica de antimicóticos como el clotrimazol o el enilconazol. El medicamento se aplica directamente en las fosas nasales para eliminar el hongo. Esto puede hacerse bajo anestesia o con un catéter. La terapia tópica tiene una mayor tasa de éxito que la oral, pero también es más invasiva y más cara.
La aspergilosis diseminada es difícil de tratar y suele tener mal pronóstico. La administración oral de antimicóticos puede aliviar los síntomas, pero no siempre cura la infección. En algunos casos, puede ser necesaria la extirpación quirúrgica de los órganos afectados o la amputación de las extremidades afectadas.